miércoles , 12 diciembre 2018

CÓMO EVITAR LAS ALERGIAS PRIMAVERALES

Estamos en primavera, la época del año en que las flores, los árboles y toda la naturaleza empieza a despertar de su letargo invernal. Pero para muchas personas el colorido de esta estación viene acompañado de algunos problemillas de salud, como las alergias al polen,  las gramíneas, etc.

Cuando tratamos las alergias lo más fácil es hablar sobre como atacar el problema combatiéndolo una vez que ha surgido.  Sin embargo, puede resultar mucho más útil y práctico intentar prevenir estas molestias cuidando un órgano que, en principio, parece no tener conexión con las alergias primaverales: nos referimos al hígado.  Si nuestro hígado no está en pleno funcionamiento o está sucio y en malas condiciones propicia todavía más la aparición de las dichosas alergias, además de otras enfermedades.

El hígado es uno de los órganos más trabajadores del cuerpo y tiene muchísima influencia en nuestra salud y bienestar. No terminamos de ser conscientes de hasta qué punto juega un papel fundamental en nuestro cuerpo. A través de sus funciones de síntesis, transformación, almacenamiento, etc. nos garantiza el equilibrio y la estabilidad internos. El hígado desempeña más de 500 funciones. Ante este dato nos podemos hacer a la idea de cuán importante es para nuestro organismo. Se trata de un procesador interno que pesa aproximadamente 1,5 kg. siendo así también el órgano más pesado de nuestro cuerpo. Lo tenemos situado en la parte superior derecha de la región abdominal. Su color es marrón rojizo debido a su basculación e irrigación sanguínea permanente. Cada minuto pasan por este órgano 1,4 litros de sangre procedente de la circulación o los intestinos lo que le permite cumplir una de sus principales funciones: la depuración de la sangre. Pero además también pasan por el hígado el alcohol, las grasas, toxinas, medicamentos, etc… en conclusión: una gran cantidad de sustancias, ya sean transformadas o metabolizadas, visitan este órgano antes de ser evacuadas por los riñones o los intestinos.

Para asegurarnos del buen rendimiento y evitar la sobrecarga de este órgano tan importante tenemos que tener una buena “higiene de vida”. Con esto queremos decir que debemos evitar los abusos, el exceso de alcohol, azucares, carnes rojas, grasas, medicamentos que, en su mayoría, son potencialmente hepatotóxicos. Lo ideal sería sustituir este tipo de alimentos y sustancias por verdura fresca, fruta y, sobre todo, plantas amargas como la endibia, el diente de león, la alcachofa, el berno, el limón, etc… Debemos confiar en la naturaleza para que actúe como nuestra protectora ya que nos ofrece algunas plantas con virtudes hepáticas fabulosas, como la alcachofa, el cardo mariano, el desmonium… Podemos usarlas para nuestra depuración interna, tan necesaria para liberarnos de tóxinas y para conseguir un mayor rendimiento de nuestro hígado, ya que si le liberamos de la función de tener que filtrar tantas toxinas, hará que tengamos más energía. Cuanto más sana está una persona su cuerpo responderá mejor a todos los envites de la vida, ya que el nivel de cansancio disminuye notablemente. Un cuerpo libre de toxinas evita muchas dolencias. Completaremos nuestro cuidado del hígado  alternando este tipo de alimentación con alguna práctica deportiva, con descanso y algún tipo de meditación o relajación para controlar el estrés.

Así que, esta primavera, depurar nuestro hígado nos reportará, además de energía y salud, librarnos de las molestas alergías.

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